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“El 80% de los niños y niñas abusados, están siendo violentados en el seno del hogar o por alguien muy cercano”, así lo sentenció Mayela Carrillo, presidenta de la ONG No Permitas Malos Tratos, durante las “4tas Jornadas de Prevención del Abuso Sexual Infantil”, celebradas el pasado jueves en la ciudad de Valencia, estado Carabobo.
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Con el auditorio del diario El Carabobeño repleto de docentes, padres, representantes y comunidad en general, cuatro destacadas ponentes abordaron el delicado pero necesario tema del abuso sexual infantil. Subrayando en primera instancia que ante esta situación “el niño no está en capacidad para entender lo que ocurre, por ello actualmente se habla de empoderar al niño. La idea es que el niño cada vez tenga mayores herramientas para entender y si es posible no temer a denunciar”, asevero Carrillo, quien abordó la temática del conflicto familiar ante el abuso sexual.
Según explico Carrillo, el niño o niña cuya infancia este cargada de violencia o que haya tenido relación con contenido sexualmente explicito, también conocido como pornografía, aunado al amplio acceso de la tecnología, puede convertirse -sí no se canaliza a tiempo- en un agresor sexual.
Al respecto, la médico gineco-obstetra, Damary Cardeñosa, señaló que un factor determinante a tomar en cuenta es la edad, “aquel niño que sea expuesto a violencia sexual o a contenido pornográfico es vital tratarlo, porque a menor edad, hay más probabilidades de tener a futuro un agresor sexual”.
“Combinación Letal”
Cardeñosa al igual que el resto de las ponentes, hizo especial énfasis en la influencia que ha tenido el internet respecto a la creciente y desmedida difusión de material adulto en la red, “material al que los muchachos acceden con tan solo un click. De hecho, uno de cada cuatro click son para abrir contenido sexual”, aseveró
Por tanto, bajo la premisa “adolescencia + pornografía+ falta de educación sexual = agresor sexual, como combinación letal”, la especialista recalcó, que se hace imperativo que los padres, así como el entorno familiar, se mantengan alertas y abiertos a brindar orientación sobre el tema, dejando de lado prejuicios y tabúes, ya que existen ciertos comportamientos o señales que le permiten saber si el niño ha sido violentado, ve o ha visto contenido adulto.
El panel detalló algunas señales perceptibles al entorno, entre las que destacan: cambios en el aseo personal, baja autoestima, agresividad, bajo rendimiento académico, desánimo, entre otros.
Asimismo, entre las posibles soluciones o medidas preventivas que deben ejecutarse, se cuentan:
-Uso responsable de las tecnologías: no permitir el aislamiento del niño o niña ante aparatos como tv, internet, celulares inteligentes…
-Control y supervisión parental: conocer qué esta haciendo su hijo en la red, con quien habla y que páginas visita.
-No permitir computadoras en el cuarto o habitación
-Brindar educación sexual temprana
-Intervenir oportunamente
En este último punto, la presidenta de la ONG No Permitas Malos Tratos, Mayela Carrillo, sostuvo que es importante asumir la familia como un ente donde no quepan las actitudes que menoscaben la unión, como por ejemplo:”el tipo de familia GPS, aquella donde la tecnología es la base fundamental de la comunicación familiar, haciéndola fría, lejana… o el núcleo familiar donde se practica el ser ciegos, sordos y mudos ante algún problema de violencia o abuso infantil”. Es esencial tomar las riendas de la situación y actuar adecuadamente, buscando ayuda de especialistas y empoderando a los demás.
Finalmente, cerraron el ciclo de ponencias Zulyvic Mejías y Mary Laguna, directora y coordinadora general adjunta, respectivamente, de “Manos Por la Niñez y la Adolescencia A.C”, quienes señalaron que la información adecuada y romper el silencio, son los requisitos fundamentales para poder disminuir el abuso sexual infantil y la expansión de agresores sexuales. (GAML)